
Por Genaro Rencoret
Hoy, en nuestras recomendaciones semanales, les presentamos una película ambientada en la Irlanda de los años ochenta, que tiene un soundtrack cimentado en The Cure, Duran Duran, The Clash, The Jam, Motörhead, Genesis, entre otr@s y que tiene una historia centrada en la música. Estamos hablando de Sing Street, trabajo escrito y dirigido por John Carney, mente detrás de otras obras como Once (2006) y Begin Again (2013).
El film muestra el Dublín de los ochenta, época donde Irlanda atravesaba una dura crisis y decadencia económica que estaba obligando a que una gran cantidad de jóvenes se fueran del país en busca de mejores oportunidades. Bajo este duro contexto vive Connor, adolescente protagonista de la historia, y debe presenciar, además, las constantes peleas entre su madre y su padrastro. Para más remate, Connor debe cambiarse a una escuela pública católica ultra estricta para que en su casa puedan ahorrar un poco de dinero. Todo un es un desastre en la vida de este adolescente.
La única forma que tiene el joven para huir de la decadencia en la que vive es la música. En la primera escena de la película se ve a Connor tocando su guitarra acústica mientras está acostado en su habitación y escucha tanto los insultos como gritos de su madre y su padrastro. Como acto casi subconsciente, el adolescente trata de convertir el sonido de esa pelea en letra y música de una canción. Y es que de eso trata la película: Hacer música para escapar de la decadencia y poder construir una identidad propia.
Es así como Connor forma una banda junto a compañeros de su escuela. También decide cambiar numerosas veces su estilo de vestir, se cambia su nombre a “Cosmo”, en un pequeño guiño a Bono, y se lanza a componer canciones y a grabar videoclips con toda la influencia de la escena musical ochentera.
Todos los cambios del protagonista se originan también por la aparición de una chica, Raphina, quien rompe completamente los esquemas de Connor. Asimismo, van de la mano con la música que escucha gracias a su hermano mayor, quien lo guía mostrándole discos de The Cure, Duran Duran, The Jam y demás artistas.
Connor crece a lo largo de la película, tanto en términos musicales como personales. El film muestra el viaje interno que realiza como un adolescente que encuentra refugio en la música, al igual como nos ha ocurrido a much@s.
Al final del camino, esta película es un relato romántico y nostálgico que muestra una historia cargada de un humor sencillo pero efectivo. Una historia donde la música y las relaciones afectivas son la clave para superar tanto la decadencia de la ciudad como familiar en la que vive el protagonista.
Si les gustan la música ochentera británica y las historias donde el arte musical sea central, Sing Street es lo que deben ver. La película está disponible en Netflix y, sin lugar a dudas, es una buena opción para disfrutar en familia durante estos tiempos de cuarentena.
#LaCajita <3